Enero es un gran mes. Con sus 31 días, con sus vacaciones, con sus dos días festivos... Enero es el principio de algo en mitad del curso. En esta ocasión, además, sirve para ir evaluando el impacto de todo lo que nos ha ocurrido y que ha transformado muchos de nuestros planteamientos. Lo hemos logrado en Madrid, gracias a la tecnología,
aunque la adaptación
ha sido necesaria. Ha habido mucho esfuerzo, autoconocimiento y valentía.
Ha habido que creer,
aceptar el cambio
y abrirse a nuevas experiencias. Y sin duda, no lo hubiéramos logrado sin la familia, los abrazos
y la compañía.
Buenas decisiones:
- conquistar un espacio perdido en la escuela para todos los alumnos. Un aula nueva, ventilada, acogedora, luminosa, donde poder estar reunidos con seguridad.
- dar un nuevo enfoque a una asignatura. A nadie le gustan los cambios, pero a veces son una buena decisión. Nuestra nueva profesora de violín, Suely Espílez, ha armado esta postal musical en media hora, con entusiasmo y sencillez. Motivar a los alumnos es su prioridad y que vayan teniendo experiencias musicales colectivas a pesar de las circunstancias.
- aprendizaje intergeneracional. Atender las necesidades de todos los alumnos, respetar su ritmo y su evolución. Participar de todo el proceso y favorecer que aprendan unos de otros.
- confiar en las familias. Siempre te dan la oportunidad de mejorar, siempre están dispuestas a colaborar, siempre enriquecen y construyen. Confían en nosotros y les devolvemos esa confianza. En esta foto hay tres familias muy importantes para nosotros. Incorporadas a la escuela en 2009, 2011 y 2019 hemos salido adelante de grandes desafíos: cambios de profesores, participar en conciertos y el último, la enseñanza online. Y si hemos podido con eso, podremos con todo.
Por eso os damos la bienvenida a este nuevo año, porque en medio de toda la situación solo encontramos motivos para el optimismo. Por ahí dicen que nadie quiere un año nuevo, que queremos uno de los de antes, pero nunca sabremos lo que nos depara este si no le dejamos avanzar. Con prudencia y cuidado. De alguna manera podremos crecer y mejorar.